Seleccionar página

La Dimensión Desconocida.PDF

Relato Corto de Terror (La Dimensión Desconocida)

Existen creencias de que los seres humanos cuando fallecen, pueden ir al cielo o al infierno, reencarnarse, o integrarse con la naturaleza, pero sigue siendo intrigante, la cantidad de sucesos extraños que acontecen a algunas personas en el mundo.

Dichas presencias las conocemos con el nombre de fantasmas, seres del más allá, espíritus del otro mundo, almas en pena, o apariciones sobrehumanas. La existencia de contactos fantasmales existe desde el albur de los tiempos.

Contactos inexplicables con energías o entes, que no podían verse de forma física. En muchos de estos contactos los denominados fantasmas, buscan transmitir algún mensaje importante, en muchas ocasiones, a un ser querido, para avisarle de una buena nueva, o augurarle algún fatal desenlace. En realidad se trata de advertencias, sobre algunas cosas en particular.

Para algunos videntes hoy en día, sentir miedo ante una presencia no siempre tiene que estar de acuerdo, con el contacto en sí, ya que algunos de estos espíritus desconocidos no traen malas intenciones, ni provocan ningún extraño suceso.

Otros hablan, sin embargo, de que hay fantasmas que lo que traen consigo es maligno, se manifiestan con mucha fuerza, y pueden llegar a paralizar a la persona víctima de este espíritu.

Las malas vibraciones se suceden, lo cual indica que la desconocida presencia no proviene de lo que podríamos llamar la luz, la esperanza, o la bondad de seres sobrenaturales.

Una Dimensión Desconocida

En una dimensión desconocida se produce el comienzo de la presencia de algún ente o espíritu. Es así, por ejemplo, que en un viejo castillo, se pueda escuchar con claridad, el llanto terrible y aterrador de un niño, un niño o recién nacido que sufre, que no para de llorar durante horas y horas, y que tan solo con sufrir esta experiencia, las personas se cohíben, y se abstraen, hasta que abandonan la estancia. Dicho lo cual, después de haber superado el episodio, las personas se alivian y vuelven a sentirse totalmente a salvo.

Una persona aseguró, que en su visita turística a un castillo medieval, en el cual se celebraban torneos medievales, es decir, luchas a caballo y espada, entre caballeros, había sufrido una fuerte presencia sobrenatural. Lo explica de tal forma:

«Estaba allí, disfrutando del alborozo de la lucha, bebiendo vino, y comiendo carne con las manos, al estilo medieval, animando a los contrincantes, y vociferando, al igual que los cientos de personas, que rodeaban el particular campo de batalla del castillo.

El Llanto del Niño

Cuando terminó el espectáculo, la gente fue retirándose intermitentemente, hasta quedar casi totalmente vacío. Fui uno de los últimos en salir, y por lo visto, todos se habían apresurado y abandonado el castillo. Tenía sed, y fui a por una botella de agua, a una sala enorme del castillo que tenía una barra en uno de sus laterales, la sala era totalmente cuadrada. Allí, comencé a sentir el llanto de un niño, un llanto incesante, rabioso. No paraba, y llegó a ser repelente.

De repelente, pasó a ser, casi inmediatamente, insoportable. No dejaba de gritar desgarradoramente, la voz de aquél recién nacido. Lo pasé mal, me llené de angustia, hasta el punto de abandonar aquel lugar apesadumbrado, y a la vez aliviado una vez fuera.»

Esta persona, aseguró días más tarde haber entrado en pánico, y no supo explicar porqué él, podía percibir aquel llanto del recién nacido, y los demás, personas trabajadores del castillo, desde la camarera, y el resto de las personas que se encargaban del espectáculo medieval, no percibían nada extraño.

Pero para él el llanto era claro, nítido, y además reforzado con el eco de un antiguo castillo medieval. Parece evidente que esta persona, contactó con una dimensión desconocida, al menos para el resto de los que le acompañaban en ese momento, y lugar.

Fenómenos Sobrenaturales

Se dice que algunos de estos fenómenos sobrenaturales se suscriben a lugares donde algunas personas han hecho el mal, han cometido crímenes execrables, o son por ejemplo manicomios, conventos antiguos, cárceles u hospitales. En estos lugares es muy habitual que se sucedan cosas bastante extrañas. Apariciones, voces, llantos desgarradores…

Fuertes golpes, desaparición de objetos personales, sensación de miedo, pánico, horror diurno, son algunos de los elementos que se producen, cuando asistimos al contacto con una presencia sobrehumana.

En algunas ocasiones puede darse la comunicación, con una fuente de otra dimensión, en plena calle, en un parque, en un jardín o en una playa.

Tanto es así, que algunas personas aseguran haber visto en alguna ocasión, a una joven para ellos desconocida, e incluso de otra región, con aspecto demacrado caminando por la calle, portando raídas ropas, sucia y desaliñada, pidiendo ayuda para encontrar a su hijo, pero cuando se giran para volver a ver a tan demacrada figura, la mujer ya ha desaparecido.

En estos y otros casos la presencia parece tan real, tan viva, que nadie piensa por norma general, que esa figura no exista realmente entre nosotros. La aceptan como a una persona más con la que se cruzan por la calle. Sin embargo, es una visión paranormal, una de tantas, que tienen una difícil explicación racional.

Podemos preguntarnos ahora si en realidad existe esta dimensión desconocida. Lo cierto es que para las personas que han sufrido algunos fenómenos paranormales, son reales. Así lo cuentan, como cualquier historia real pasada, por lo tanto como tal si existe esta dimensión.

Uno de los casos más populares hoy en día, es el de un colegio cerrado por la presencia de fantasmas. En este colegio, varios estudiantes y profesores aseguraron haber visto una forma negra, y otras apariciones sobrenaturales.

Otros Acontecimientos

Una alumna sintió como un fuerte ente entraba en su cuerpo. Con estos acontecimientos, la población local no dudó en enviar al colegio, a sanadores, espiritistas, algún brujo, psiquiatras, y otras autoridades, para averiguar el sin sentido, del pánico que alumnos y profesores sienten, cada vez que pisan el colegio y se trasladan de un lugar a otro dentro del mismo.

Las noticias emitieron un escueto comunicado, anunciando que se trataba de un claro caso de histeria colectiva.

Algunos estudiosos de la dimensión desconocida, creen que aún pensando que el contacto con seres extrasensoriales, puede estar provocado por alucinaciones visuales, o por la atrofia de determinadas partes del cerebro, o incluso otras enfermedades como el alzhéimer. Es muy difícil achacar cada testimonio, a estas enfermedades concretas.

Los psiquiatras aseguran, que muchas de estas visiones de otra dimensión, son producto de complejas alucinaciones visuales, que se relacionan con una alteración en las redes de control de la atención. Todas asociadas a una menor actividad de la red dorsal de atención, implicadas en la corteza cerebral frontal y la parietal dorsal posterior.

Las Presencias

Estos mismos psiquiatras quieren combatir el fenómeno de las presencias de otra dimensión, y eliminar las visiones, de forma física, es decir, por medio de intervenciones adecuadas. Como el entrenamiento en control atencional e inhibición, fármacos, y procedimientos quirúrgicos invasivos.

En definitiva, quieren tratar la dimensión desconocida, como una esquizofrenia.

Si algún día sientes que hay alguien en la misma habitación donde tú estás y, sin embargo, te encuentras solo: Puedes estremecerte, contarlo a tus allegados, e incluso bromear con ello. Pero nunca vayas a ver a un psiquiatra, porque la cosa puede ir a peor.

Hay que pensar, si es más escalofriante, sentir una presencia, o acudir a una cita concertada con un psiquiatra.

Para finalizar para aquellos de la psicología de la imaginación, que explican las visiones sobrenaturales, con la forma del movimiento físico del cuerpo humano y el cerebro, como podrían explicar el desgarrador llanto de un bebé en una sala de un castillo, que una persona sintió, sin que los demás se pudieran percatarse de nada.

Para ciertos estudiosos, si creemos en fantasmas, y experimentamos sensaciones de presencias de otra dimensión, cómo sabemos si estos acontecimientos están ocurriendo realmente. Por eso dirigen sus investigaciones al sistema nervioso, y no al objeto de la aparición en sí.