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Diablo Rojo.PDF

La Historia del Diablo, es la más antigua de todas, pero en esta ocasión os voy a relatar un cuento o leyenda, de los muchos que se producen cuando aparece el Diablo. 

Hoy en día hay firmes creencias de que el Diablo penetra en la psique humana a través de la música. En este caso las creencias hacen referencia a la música satánica, tan de moda en nuestros tiempos. Para otras personas, esa música es prácticamente inofensiva. ¿A quiénes hacer caso?

En este sentido, hay que retrotraerse a Paganini, un músico que tocaba el violín de forma genial, y el cual,  tenía un físico escuálido, con una figura delgada y afilada. Este virtuoso músico, fue acusado de tener un trato con el Diablo. El genovés Niccolo Paganini (1782-1280), considerado el mejor violinista de todos los tiempos, fue acusado, y aún lo es, de conseguir una selecta virtud para componer partituras de fama mundial, y poder tocar con extrema habilidad, su violín, gracias al Diablo. 

Dicen las malas lenguas, que la madre de Paganini tuvo un sueño con el Diablo, el cual, le ofreció un trato, por el cual su hijo sería un violinista de fama mundial. Enterado su padre, Antonio Paganini, no hizo sino más que alentar el sueño de la madre de Paganini, obligando a su hijo pequeño, Niccolo, a practicar durante más de diez horas diarias. 

Parece pues que el Diablo prefiere la música clásica a el rock satánico. 

A pesar de que la música satánica hace propaganda, con un estilo de vida basado en la maldad, el genocidio, el crimen, las drogas y los zombies, no ha conseguido aún superar la categoría diabólica del violín de Paganini

De acuerdo con el Apocalipsis de San Juan, el mal nació después de la creación, cuando un grupo de ángeles, a las órdenes de Luzbel, se rebeló contra Dios. 

Los atributos del Diablo eran lo contrario a los de Dios. Dios era sinónimo de belleza, luminosidad, y bondad, El Diablo se le percibía con fealdad, oscuridad, malandrín y burlón, además de mentiroso y vanidoso. Conocía las cosas ocultas del pasado, presente y futuro, podía influir y engañar a los hombres, metérseles dentro, y poseerlos. Le catalogaron de mago de la ilusión, porque hacía aparecer y desaparecer objetos. Además de esto, tenía la facultad de gobernar la naturaleza, causar enfermedades, producir ingentes plagas, sequías e inundaciones, incluso castigar severamente de forma física a los humanos. 

El mal, es un castigo de Dios, ejecutado por el Demonio. Dios el justo y el bondadoso, pero también, el omnipotente, severo y temible. 

Volviendo al inicio de la historia, prosigo con mi relato.

El Diablo Rojo

Es la historia de un hombre, que iba sólo por una senda en dirección a su casa, pensativo y recogido en su propia existencia, caminaba pausadamente, sin contemplar nada de lo que había a su alrededor. Simplemente miraba al suelo, y solamente las pisadas acompasadas del caminar, sonaban destacadas. 

Pues bien, en ese instante, comenzó a escuchar un ligero gemido, que se convirtió en un llanto suave desconsolado de tristeza. Cuando levantó la vista para ver lo que era, pudo ver a un niño vestido de rojo. Un niño bastante pequeño, que lloraba con una mano en su boca, y la cabeza inclinada hacia abajo. 

El hombre apresuró levemente el lento caminar que llevaba hasta entonces, para acercarse más, y preguntarle qué le pasaba. Pero cuando estaba a dos escasos metros de él, el niño levantaba la cabeza, y con cara alegre y divertida, decía: 

«Hiiiiiiiii… Huuuuuuuuu… Hú»

Y salía corriendo como una liebre hasta que llegaba a una distancia de unos 20 metros, donde volvía a permanecer quieto, otra vez llorando y cabizbajo. 

El hombre, desconcertado, volvió a avanzar sobre sus pasos, hasta llegar al niño, y volvió a repetirse la acción del pequeño: 

«Hiiiiiiiii… Huuuuuuuuu… Hú»

El hombre, esta vez estaba ya enfadado, y corrió hacia el niño para reprenderlo, y preguntarle, qué le pasaba. Pero cuando estaba a escasos dos metros de él, el niño volvía a repetir lo mismo, y salía corriendo otros 20 metros. 

«Hiiiiiiiii… Huuuuuuuuu… Hú»

El hombre repitió los mismos gestos, y los mismos actos durante algún tiempo, hasta que el niño desapareció para siempre. 

El hombre de esta leyenda o cuento, transmitió de forma oral esta narración, que fue pasando de boca en boca, hasta nuestros días. 

Aquel hombre había sido visitado por el Diablo, personificado en la figura del niño vestido de rojo. Una representación burlona, que lo único que pretendía era enfadar, y lograr sacar de quicio al hombre. 

Se considera al Diablo como un ser o espíritu intangible del éter. Pero los humanos, siempre lo han representado, aludiendo a formas corpóreas.

El Diablo, tenía el poder de introducir por su boca, a los condenados al Infierno.